Circuito Salamone


Foto: Cristian Masuello


Hacia el final de la década del '30 se desarrolló un intenso programa de obras públicas en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires, la más importante de la Argentina. El organizador de esta campaña constructiva fue el Dr. Manuel A. Fresco, un discutido político conservador que gobernó esa provincia desde 1936 hasta 1940. Durante su gestión se levantaron una infinidad de edificios públicos nuevos. El conjunto de la obra de Fresco, proyectada por la Dirección de Arquitectura de la Prov. de Buenos Aires responde al común denominador oficial derivado de los postulados del movimiento moderno con un decidido carácter autoritario.
Existen una serie de obras distribuidas en la Provincia encargadas por Fresco directamente a su amigo personal Francisco Salamone, que sorprenden por una combinación de autoritarismo, art decó, funcionalidad y escala colosal. Todo ello instalado en medio del dilatado horizonte pampeano. Francisco Salamone nació en Leon Forte, Italia el 15 de junio de 1897 y murió en Buenos Aires el 8 de agosto de 1959. Se recibió de maestro mayor de obras en el colegio industrial Otto Krause de Buenos Aires y luego de inscribirse en la Universidad de Córdoba, se recibió en sólo dos años de arquitecto primero y de ingeniero civil poco después (además de técnico y proyectista, tal como rezaban sus sellos). En 1919 ganó dos medallas por sus diseños en exposiciones Internacionales de Milán y Barcelona. Realizó 67 obras públicas en 28 pueblos de la Provincia de Buenos Aires entre los años 1936 y 1940. El gran aliado material de Salamone en esta tarea fue el hormigón (llamado por entonces "piedra liquida"), una innovación que permitía no sólo conquistar las alturas sino que además poseía una elocuencia hasta entonces inimaginable.

Patrimonio arquitectónico del Partido de AZUL
Hacia fines del siglo XIX y primeras décadas del siglo pasado se erigen en el Partido de Azul construcciones de alto valor arquitectónico. Se destacan las corrientes estilísticas que responden al neo clasicismo, eclecticismo francés e italiano y neo tudor, en su mayoría de importantes dimensiones, con gran riqueza ornamental en el tratamiento de sus fachadas e importantes trabajos de herrería, carpintería, vitrales y mayólicas.
Dentro de este contexto irrumpe con aire renovador la arquitectura monumental de Salamone rompiendo con los cánones establecidos de belleza y cultura de la época. Se deja establecida una nueva Identidad urbana, que se corresponde exactamente con el pensamiento imperante en las décadas del 30 y 40, en el sentido de la grandilocuencia con que se quería revestir la arquitectura oficial, teñida de la magnificencia de la arquitectura alemana, con plantas renacentista-racionalistas y resoluciones en elevación, adheridas al Art-Decó con carácter monumental.
Azul impulsó el plan de obra más importante que le tocó desarrollar a Salamone, para las localidades de Azul, Cachari y Chillar, las principales de un partido que contaba con más de 50.000 habitantes en los años 30.
Actualmente, las obras del ingeniero y arquitecto Francisco Salamone son reconocidas a nivel internacional y consideradas verdaderas exponentes de la historia de la arquitectura contemporánea de la Provincia de Buenos Aires.
Estas obras se constituyen en bienes culturales irremplazables por sus características excepcionales y poseen relevancia comprobada como componentes de la herencia espiritual e intelectual de nuestra comunidad. Es por todo esto que han sido declaradas Obras de Interés Patrimonial del Partido de Azul.
El turismo y la cultura se unen para ofrecer al visitante una experiencia única en la que el patrimonio se abre para ser descubierto, conocido, transferido y, así, revalorizado.
Es compromiso de todos aunar esfuerzos en el cuidado y la conservación de este patrimonio y de esta manera mantener viva la memoria para las futuras generaciones.


PORTADA DEL CEMENTERIO


Salamone opta por enfatizar la frontera entre La ciudad de los muertos y la ciudad de los vivos, edificando enormes portales de acceso a las necrópolis. Ensaya una curiosa celebración de la "eternidad" a la cual siempre se ingresa por puertas rodeadas de una escenografía ritual con una gran cruz central, jesucristos cubistas, alegorías y símbolos, tomados tanto del repertorio religioso como del futurismo industrial. 
En el caso de la portada del cementerio de Azul, su planteo general responde a un criterio de composición simétrica con un eje central coincidente con el acceso principal. Su altura es de 22 metros y la construcción, de singularidad formal y expresiva. Tiene un cuerpo central en el que se destaca la inscripción RIP en placas de mármol negro que aportan contraste cromático y de texturas al conjunto. Jerarquizando el acceso se encuentra un volumen aislado con la escultura del Ángel Vengador. 
Dentro de la planta urbana, el edificio se destaca por su peculiaridad dada por el gran poder comunicacional y figurativo de su propio volumen y por la simbólica presencia del "ángel" que comparte con el portal su cualidad de referencia urbana. 


PLAZA GENERAL SAN MARTÍN



La plaza, inaugurada el 12 de octubre de 1939, altera el diseño de las típicas plazas verdes de la Provincia de Buenos Aires. 
El diseño original responde a un criterio de doble simetría axial que combina lineas rectas y curvas en su trazado. La distribución del mobiliario urbano enfatiza esta característica. El equipamiento proyectado por Salamone expresa una acabada síntesis de estética y funcionalidad otorgada por la pureza de sus formas. Comprende un total de 48 bancos en tres modelos conformados por piezas premoldeadas al igual que los dos modelos de las 34 farolas existentes. 
El elemento central es una fuente de diseño geométrico que remata en el Monumento al General San Martín. Los solados, que forman bandas ondulantes en tonalidades de blanco, negro y gris, convergen en el punto central alternando sus direcciones y creando así efectos ópticos al caminante que se ve inducido a participar de las diferentes visuales. 
Los espacios verdes están tratados con diversidad de recursos: copones, canteros con flores, caminos irregulares de granza con diseño orgánico y variedad de coníferas.


EDIFICIO DEL EX MATADERO MUNICIPAL

 



Los mataderos municipales reemplazan a los precarios tinglados de chapa y madera. El matadero de Azul, construido en 1938, incluye todos los adelantos en materia de higiene y mecanización industrial. Es uno de los mayores proyectados por Salamone en la Provincia, nacido forzosamente art- decó y crecido en medio de una comunidad rural, el matadero modelo resultó ser también el símbolo orgulloso de la primera industria local.
El edificio, rodeado por un gran espacio verde, se destaca desde el exterior por la plasticidad de la torre de gran singularidad con sus planos horizontales y un gran plano vertical en forma de cuchilla, completando la ornamentación molduras de terminación superior con escalonamientos verticales. Los límites del terreno se construyen a través de un cerco de piedra con pilares revocados en la parte superior.


PORTADA DEL PARQUE MUNICIPAL DOMINGO F. SARMIENTO


Implantado en esquina, el acceso al parque presenta una organización simétrica compuesta básicamente por tres cuerpos verticales. Los dos laterales están resueltos de la misma manera; en su base comprenden un volumen de aproximadamente 3,50 metros de altura. Sobre cada uno de estos cuerpos menores se levanta un volumen de acentuada verticalidad compuesto por una sucesión de planos y cuerpos escalonados con molduras y redientes que disminuyen su superficie a medida que crecen en altura: 35 metros.
En el centro se ubica el tercer elemento: un volumen de aproximadamente 6m de alto, con un perfil en forma de estrella de cuatro puntas. Se asienta en un importante contrafrente hacia el interior y sirve como base para el mástil, el elemento de mayor altura en la composición: aproximadamente 38 metros. 


VÍA CRUCIS